Apuntes de un cuaderno de campo
Por: Jorge Fava
“...en las costas del inmenso océano del pasado,
donde duerme el secreto de tantos naufragios y
donde se han hundido para siempre tantas grandezas
humanas, la ciencia no ha recogido, a decir verdad,
más que algunos escasos trozos que el oleaje
del tiempo abandonó sobre la playa”.
Emilio Duncan Wagner
“La civilización Chaco-santiagueña”.
Los menhires o estelas en la cultura Tafí (0-600 D.C.)[1] son numerosos y “Los hay de diferentes tipos -dice Raphael Girard-, desde simples monolitos sin decoración hasta monumentos artísticamente grabados, con motivos antropomorfos, zoomorfos o geométricos”.[2] Por su parte, el arqueólogo Alberto Rex González señala a ésta como una de las culturas en las que “la simbiosis y fusión de rasgos y atributos felínico-humano aparecen con mayor nitidez”.[3]
Con el objeto de tener una visión más general de esta cultura antes de sumergirnos en lo específico de la iconografía del monolito en estudio, citemos un poco más extensamente a este último autor. “De la cultura Tafí sabemos -dice Rex González- que el patrón de poblamiento está compuesto por unidades dispersas y que… estas podrían haber estado constituídas por familias extensas. A pesar de no existir poblaciones aglutinadas el carácter colectivo de las obras de preparación de los campos de cultivo y la presencia de un verdadero centro ceremonial (El Mollar)... denota la existencia de un nexo religioso aglutinante de las familias dispersas”.[4] “Es bien notable el contraste que existe entre la pobre técnica alfarera puramente utilitaria y el trabajo en piedra de estos pueblos… En efecto, la cultura Tafí tuvo una especial dedicación al trabajo de los materiales de piedra. Se conocen monolitos o estelas lisas o esculpidas en bajo relieve”.[5] Y luego agrega: “Es probable que muchos de los monolitos lisos llevaran pintados motivos diversos desaparecidos con el tiempo, también se han encontrado algunos con rostros humanos muy sencillos, apenas esbozados”.[6] En lo que se refiere a la interpretación de estas esculturas, Rex González señala: “Es muy difícil poder decir qué son exactamente y qué significan estos monolitos. Las referencias recogidas por los cronistas sobre la perduración de creencias y prácticas sólo permiten aventurar algunas deducciones derivadas de la morfología de la pieza”.[7]
| Aspecto del menhir "A" desenterrado de su base de sustentación. Foto Carlos Bruch, 1913 (Rev. del MdLP, vol. 19, N°1, pág. 6). |
Dejamos aquí esta breve e incompleta introducción sobre la cultura Tafí y pasamos ahora a nuestro análisis sobre el tema que nos ocupa. Reproduciremos a continuación el dibujo de uno de los menhires (piedra parada o “huanca” en quechua) grabados en una pieza de piedra micaesquistosa de El Mollar, Tafí del Valle, Tucumán, Argentina, que realizamos en ocasión de un viaje de estudio a este parque arqueológico. Allí procedimos a fotografiar y medir el menhir (2,60 metros de altura de la superficie hasta la cúspide, un ancho promedio de 46 cm. y sin intervenciones en la espalda),[8] así como también revisamos el grado de erosión de los grabados. Las anotaciones marginales que se observan en la hoja que replicamos más abajo pertenecen al cuaderno de campo del 9 de febrero de 1984, e incluyen las posteriores reflexiones que sobre la iconografía del mismo realizamos en mayo del mismo año. En ellas creímos reconocer un posible (tal vez sería más exacto decir probable) calendario lunar de clara influencia de Tiwanaku (Bolivia). Girard menciona al respecto, que esta “sociedad agroalfarera… se regía por el derecho materno y computaba el tiempo por medio de un calendario de fases lunares”.[9] La relación simbólica de este menhir con la del monolito Bennett que analizamos en otro trabajo parece bastante clara (véase en este mismo blog “El calendario lunar del monolito Bennett”). Así lo afirma el Profesor Dick E. Ibarra Grasso, cuando asegura que las influencias del calendario tiwanakota pasaron de Bolivia al noroeste argentino.[10] No obstante lo dicho, no podremos considerar probada la hipótesis calendárica del monolito hasta tanto no hallemos más ejemplos de este tipo concreto de conjunto iconográfico en otras estelas o monumentos arqueológicos de esta cultura precolombina o compartido con alguna otra relacionada con ella.
Resulta fundamental, para una correcta interpretación del conjunto ideográfico-simbólico del menhir, el reconocimiento de los círculos faltantes por desconchamiento de la superficie de la “saya” o “piel de jaguar” de la estela en dos de las cinco figuras helicoidales ubicadas en ambos extremos del eje central vertical de la misma. Así como también la comprobación de la existencia de círculos simples o dobles en el interior de la totalidad de estos glifos, constituyéndose algunos de ellos en figuras binarias o ternarias según sea a la fracción temporal del calendario a que refieran.
Carlos Bruch, quien examinó el menhir “A” en el año 1908, menciona la existencia de glifos inconclusos, cuya presencia nosotros no pudimos constatar en una revisión realizada 76 años después (nos referimos específicamente a los círculos inferiores). “En el espacio de arriba de los primeros círculos gemelos -dice Bruch-, se observa las líneas basales de otra de esas seudocruces (que nosotros llamamos figuras helicoidales), y los golpes de cincel á la terminación de los círculos inferiores, indican la intención del artista, de repetir otra vez los mismos dibujos”.[11] ¿Deben estos glifos insinuados, aunque no concretados, ser considerados como parte del conjunto iconográfico calendárico? Aquí nos limitamos a desarrollar nuestra interpretación basados en los glifos observables y en dos helicoidales semi borrados, pero aún claramente perceptibles, de los que realizamos una inferencia especulativa sobre la existencia y cantidad de posibles círculos en el interior de los mismos.
Dicho esto, esperamos que el esquema interpretativo que a continuación presentamos sea lo suficientemente accesible y claro para una correcta comprensión de lo que allí pretendemos exponer. Comenzamos señalando las tres características básicas del hipotético calendario:
FAVA, Jorge: 2026, “Menhir con posibles representaciones calendáricas de la cultura Tafí, noroeste de Argentina”. Disponible en línea: <http://www.calendariosprecolombinos.blogspot.com/2026/01/menhir-calendario-tafi.html>. [Fecha de la consulta: día/mes/año].

